Perdono pero no Olvido

imageLo que más me pone de mi curro es que la audiencia tenga el poder. Y a la audiencia le puede gustar que le entretengan unos y otros, sin importar si son guapos o feos, altos o bajos, cultos o auténticos descerebrados, pero lo que no tolera es la falta de humanidad. Desde que Olvido quedó aislada y marginada esa audiencia nos ha dado a todos los que trabajamos en la tele una lección. Con hanstags como #JesuisOlvido #TodosconOlvido o #RepescaparaOlvido, todos ellos Trendin Topic en varias ocasiones, nos están diciendo que no piensan permitir que pasemos por alto el comportamiento bochornoso de los concursantes de Gran Hermano Vip.Y yo, después de darle vueltas y más vueltas a lo que hemos visto en la casa, con el broche final de una celebración desmedida y reprobable de la expulsión de Olvido, he llegado a una conclusión. Belén Esteban es lo mejor de lo peor. Y argumento el por qué. Olvido, que no es Santa Teresa de Calcuta, llega, le pincha donde más le duele y saca al toro de miura que habita en ella. Como respuesta la Esteban le declara la guerra y posteriormente decide ignorarla. El resto de concursantes no sólo aplaude su actitud sino que se suma a ella y permite el aislamiento de una persona a la que sólo apoya el más cuerdo de la casa, Coman. Llega la esperada gala del jueves y la audiencia, que no cogió el móvil para votar porque no encontró razones para expulsar a Laura o Israel, se encuentra que por abstenerse echan a quien querrían haber salvado, a Olvido Hormigos. Sólo queda la pataleta, aplaudir con fuerza a Coman y abuchear a la Esteban. Acaba la gala y ella va al confe. “Súper, me quedado un poco así con los abucheos, supongo que serían familiares y amigos de Olvido”. Y aquí está la clave de todo. ¿Cómo no le va a extrañar? Si ninguno de sus compañeros ha sentido compasión por Olvido en todos los días que pasó tirada en la cama, si todos han hecho creer a Belén que hacía lo correcto. Pero no, no lo hacía. Lo que ninguno tuvo huevos de decirle es “Belén, entendemos que la odies y no quieras hablar con ella porque te sube el azúcar pero entiende que nosotros sí lo hagamos. No podemos dejarle de lado porque a nosotros no nos ha hecho nada , ni permitir que sus hijos sufran viendo como su madre es marginada”, Pero no, a nadie se le ocurrió ser cabal y hablar así a la Esteban, quiero pensar que por miedo a que se les ponga en contra, no porque apoyaran realmente su actitud. Ahora, después de reflexionar sobre el por qué de esos aplausos y abucheos, todos suavizan posturas y hasta le ríen las gracias a un Coman al que llegaron a acusar de invocar al diablo. Rectificar es de sabios chicos, pero esta vez los buenos propósitos llegan tarde porque yo, como la audiencia, perdono pero no Olvido.

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